Macetas: una capa de dos centímetros sobre la tierra, cuidando de dejar libre el tallo de la planta, a fin de evitar el posible desarrollo de hongos. En el caso de un transplante, se debe agregar una parte por cada cuatro de tierra. Se regará moderadamente al colocarlo, repitiendo según las modalidades de cada planta. Lo óptimo es abonar al comienzo de cada estación y agregar dos cucharadas por mes. |
Canteros: tres centímetros de abono en la cazuela de cada planta. Se riega copiosamente apenas colocado y luego, según las necesidad de cada ejemplar. Lo más adecuado es colocarlo al principio de las estaciones de primavera y otoño. |
Césped: abonar con 1,5 dm3 por metro cuadrado, en otoño y primavera. |
Rosales y leñosas: en otoño y primavera, 1,5 dm3 por planta. |
Plantas aromáticas: se recomienda el uso de este fertilizante en dos partes por cada tres de tierra, regándolo posteriormente. |
Frutales: se considera adecuado entre 2 y 3 dm3, con una frecuencia mensual. |
Hortalizas: de 2 a 4 veces en cada ciclo, colocar 1 cucharada por plantín. |
Cultivos extensivos: lo indicado es esparcir entre 800 y 1.000 kg. (aproximadamente 1.600 dm3) por hectárea. Se debe dejar reposar entre 6 meses y un año, dependiendo el término del cultivo programado. |
![]()