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NUEVA EXPERIENCIA
PRODUCTIVA La cría de caracoles se
abre su espacio
Por Luciano Andreychuk Redacción El Cronista Regional
La
helicicultura -cría de caracoles- se proyecta como la nueva
actividad productiva en el departamento San Cristóbal en la
provincia de Santa Fe. En la localidad de Ceres están trabajando 30
pequeñas empresas de helicicultores y en Tostado y Hersilia varios
productores han hecho un notable aporte sobre esta incipiente
actividad.
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Asociación Criadores de
Caracoles |
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La helicicultura -cría de caracoles- se
proyecta como la nueva actividad productiva en departamentos
de la provincia de Santa Fe. |
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El bajo costo de inversión que demanda y su alta
rentabilidad, sumado a la proliferación de la especie del molusco -Helix
Aspersa- y la fuerte demanda en los mercados externos, son elementos que
ya han sumado el interés de varios productores. En la localidad de Ceres
están trabajando 30 pequeñas empresas de helicicultores y en Tostado y
Hersilia varios productores han hecho un notable aporte sobre esta
incipiente actividad.
La novedosa aparición de la helicicultura como alternativa
productiva quizás se deba a la nueva situación económica con la que se
encontraron los productores regionales tras la devaluación. El surgimiento
de la cría de caracoles forma parte de este lento pero progresivo proceso
nacional de inserción de nuevos medios de producción para atender el
mercado internacional y de recuperación de pequeñas empresas e
industrias.
El desarrollo de esta actividad en nuestro país está
dirigida, como lo hicimos notar, al consumo externo para el área
gastronómica. Con la única excepción de Inglaterra, todos los países de la
Unión Europea son consumidores. Las principales naciones importadoras de
caracoles son Francia, Italia, España (su consumo durante 2001 fue de 14
mil toneladas), Estados Unidos, Canadá y Japón. Cuantitativamente, el
mercado de caracoles para el rubro gastronómico en la UE está establecido
entre 100 mil y 150 mil toneladas anuales. Otro dato a nivel mundial
definiría la magnitud que ha adquirido este negocio y sus prometedoras
proyecciones a futuro: en los últimos tres años se comercializaron en todo
el planeta alrededor de 300 mil toneladas anuales (vivos, congelados,
recolectados y conservados).
En cuanto al proceso de producción no se requieren
criaderos de dimensiones amplias. Basta con cajas de engorde de escaso
tamaño para mantener una buena cantidad de moluscos. La reproducción es
rápida y continua: al ser el Helix Aspersa una especie hermafrodita, cada
ejemplar pone entre 70 y 120 huevos. Los moluscos son alimentados con un
nutrimento balanceado que contiene harina de soja, levadura, calcio, entre
otros componentes, cuyo precio es mínimo.
El desafío que debe enfrentar el helicicultor de nuestra
región se basa en tres exigencias: producción sostenida (continuidad);
cantidad a corto plazo (puesto que el proceso productivo es lento, y así
se dificulta el hecho de responder a las grandes demandas de los mercados
internacionales) y calidad (que debe ir reforzándose por la paulatina
aplicación de las tecnologías adecuadas y por una política dirigida a la
apertura del crédito y al fomento de la inversión).
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