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| Alumnos
crearon un módulo automatizado para cría de
caracoles |
| Corresponsalía |
Río Tercero. “Desarrollamos un ambiente
climatizado para la cría de caracoles”, responde con simpleza
César Medina, alumno de sexto año de la escuela “General
Savio” (Ipem 266) de Río Tercero, quien con el resto de sus
compañeros trabajó durante seis meses en el “invento”, con el
que no sólo aplicaron conocimientos aprendidos sino que puede
ser útil para la sociedad, en tiempos en que la cría de
caracoles se expande en la zona.
El proyecto escolar
fue seleccionado en la reciente Feria Regional de Ciencias, y
competirá en la instancia provincial, en octubre.
El
aparato es un módulo electrónico que mide y mantiene en los
niveles ideales la temperatura y la humedad en el hábitat
donde se crían los caracoles, además de tener un dispositivo
de limpieza automática y programable. El objetivo: facilitar y
hacer más eficiente la tarea de los criadores, además de
lograr que los moluscos coman más y se críen más rápidamente,
en esas condiciones óptimas.
Cómo surgió
“La
idea surgió por un criador que vino a la escuela a preguntar
si se podía crear algo así, y a qué costo. Apareció justo la
posibilidad de armar algo para la Feria de Ciencias y
decidimos encararlo”, cuenta César, apuntando que el trabajo
contó con la supervisión y orientación de los docentes Eduardo
Maurino y Susana Scotto.
Desde buscar datos en Internet
y antecedentes en otros ambientes, hasta plantear el diseño,
el circuito electrónico y la construcción del módulo, todo fue
hecho en la escuela. “No encontramos antecedentes de módulos
automatizados”, cuentan satisfechos. Ahora esperan que algunos
criadores empiecen a probarlo, para comprobar su
utilidad.
El sistema hace que la temperatura en el
módulo de cría siempre se ubique entre los 18 y 22 grados, y
la humedad en el 80 por ciento. El sistema es eléctrico y
conectado a la red de agua.
“En base a sensores,
compara los registros de humedad y temperatura con los
deseados, y actúa, con sistemas automatizados mediante
electroválvulas que, por ejemplo, permiten el paso del agua”,
explica César, casi como docente. También apunta que el
sistema “es perfectamente adaptable” a la cría intensiva, para
grandes módulos. El costo fue de unos 400 pesos.
En la
Feria de Ciencias regional, realizada en Hernando, no fue el
único trabajo presentado por la escuela: también hubo un robot
comandado por computadora, creado por otro sexto año y que
obtuvo una mención especial, y un aparato masajeador de
perros, presentado por el alumno de segundo año Marcelo
Tobal.
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