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Entre Ríos, Helix del Sur produce caracoles precocidos
congelados. |
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| Los caracoles
van por nuevos caminos |
| Por Daniel Alonso | De nuestra
Redacción |
dalonso@lavozdelinterior.com.ar
Cuando
todo indicaba que el único camino de la helicicultura local
era cruzar el Atlántico para colocar caracoles vivos en
Europa, comenzó a desperezarse el mercado interno y también
asomó la industria cosmética. Ambos representan los nuevos
destinos que ya tienen los caracoles criados por Helix del
Sur.
La red nacida en Córdoba, y que actualmente tiene
criaderos asociados en Argentina, Chile y Uruguay, cuenta con
52 hectáreas productivas y está prácticamente finalizando su
cosecha, que este ciclo le reportará alrededor de 43 mil kilos
en toda la red.
En octubre del año pasado, la firma
adquirió la planta Campos del Sur, ubicada en un predio de 8
hectáreas de la localidad entrerriana de Larroque, donde en
diciembre realizó el primer procesamiento. Lo llamativo, por
cierto, no fue la operación técnica en sí, sino el destino de
la producción.
Acostumbrada en pensar únicamente en el
exterior, Helix del Sur se topó, sorpresivamente, con una
incipiente demanda interna, que le permitió colocar caracoles
precocidos congelados en nueve locales de la cadena de
hipermercados Wal Mart.
“En Pascua realizamos una
acción promocional y vendimos más de 400 estuches, es decir,
el 80 por ciento de la entrega original, por lo que ahora
vamos a empezar a reponer”, indicó Mauricio Donemberg,
responsable de comercialización de la
red.
Proyección
La incipiente demanda de la
gastronomía local ya permite realizar proyecciones. Donemberg
indicó que, con los estímulos adecuados –disponibilidad de
producto permanente y desarrollo de la logística interna– el
consumo interno se multiplicará por 10 en los próximos 5
años.
“Un relevamiento preliminar demostró
predisposición de compra regular de 200 hoteles y restaurantes
de Capital Federal y el Gran Buenos Aires, a condición de
tener abastecimiento cierto de producto de calidad constante”,
agregó.
En Argentina se está consumiendo un promedio de
menos de un gramo de caracol fresco por año, es decir, un
total de 30 toneladas, lejos del medio kilo anual que ingieren
españoles o italianos.
En Entre Ríos, Helix del Sur
tiene una capacidad total de procesamiento de 1.500 kilos
diarios. La planta está habilitada para certificar caracoles
vivos de exportación, y de ella salen productos precocidos
congelados en bolsa, en frasco y en lata, mientras que se han
iniciado las pruebas para elaborar paté de
caracol.
“Estamos trabajando para contar con una nueva
línea de envases para frascos de diferente capacidad, a raíz
de un pedido particular que hemos recibido desde España”,
indicó Donemberg. El valor agregado, claro está, también se
refleja en los números.
Mientras un kilo de caracol
vivo se coloca hoy en 4,50 euros (contempla el gasto de flete,
que trepa a 1,60 euro), el kilos de producto envasado se vende
a 6,50 euros, con un gasto de transporte de apenas 0,11 euros.
La ecuación también cierra por el costo de la mano de obra,
sensiblemente inferior a la de otros países.
En la
planta trabajan permanentemente tres empleados, mientras que
son necesarios 11 para procesar 750 kilos. De todos modos, la
producción exclusiva de caracol sólo abarca cuatro meses, por
lo que en lo que resta del año, la industria se dedicará
también al procesamiento de carne de
conejo.
Insospechado
Pero si la demanda interna
sorprendió a Helix del Sur, más aún fue el pedido para obtener
extracto proteico de baba por parte de la industria
cosmética.
Donemberg reveló que el 22 de mayo, una
delegación de Colombia llegará a Río Segundo, para obtener
materia prima de tres toneladas de caracoles, con la que
piensan elaborar cremas para combatir las arrugas,
cicatrizantes y exfoliantes.
Los compradores, que
comercializan y distribuyen en Estados Unidos y Japón, traerán
sus propias máquinas de extracción, ya que está prohibida la
exportación de caracoles en América Latina.
“Parece
haber comenzado una segunda etapa en la helicicultura, en la
que los productores deberán elegir estrategias comerciales
adecuadas para optimizar el destino de su producción”, opinó
Donemberg.
La cuarta pata del negocio de Helix del Sur
está en la exportación de know how a Chile. Uno de los
criaderos asociados en el país trasandino es financiado por el
Gobierno y por la Fundación Centro Regional de Asistencia
Técnica y Empresarial (Crate), y la transferencia de
conocimiento y manejo productivo surge desde Córdoba y se
canaliza a través de la Universidad de Talca y la mencionada
Crate.
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