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| Reproducción,
hábitos y cría en cautiverio |
 Nave de
cría. Puede ser una habitación vieja, un baño o un garaje,
siempre que se pueda aclimatar entre 18 y 21 grados de
temperatura, con una humedad superior al 85 por ciento, para
simular la primavera. La reproducción y la cría en los
primeros meses puede realizarse en envases de distintos
tamaños y materiales (plástico, madera,
jaulas).
Invernadero de engorde. Se puede comenzar con
100 ó 200 metros cuadrados y luego ampliarlo. Se requiere
polietileno, media sombra y un pequeño sistema de riego por
aspersión. Los caracoles se colocan en el piso y se arman
pequeños refugios con tejas o maderas. El suelo debe ser
tratado con cal y carbonato de calcio (lo necesita para formar
el caparazón): se realiza una pequeña cama con cascajos de
piedra caliza.
Alimentación. Aunque en estado natural
comen vegetales, dado que estos sólo tienen un cinco por
ciento de materia seca se lo alimenta con un balanceado. Este
alimento se realiza en el propio criadero y está compuesto de
harina de maíz, salvado de trigo, harina de soja y carbonato
de calcio. Se utilizan 2,5 kilos de cereal para obtener un
kilo de caracol (en Francia donde se han seleccionado los
mejores ejemplares la relación es de 1,8 kilo de alimento por
kilo de caracol).
Reproducción. En la naturaleza
realiza una postura al año (en primavera). Para mejorar ese
índice se seleccionan los reproductores (entre los de más
rápido crecimiento y mejor color) y se los coloca en
condiciones similares a la primavera. De esta forma se
obtienen dos posturas. Cuanto mayor selección se realiza,
menos tiempo tardan en alcanzar el peso adecuado (entre ocho y
10 meses) y mayor rendimiento se obtiene. El caracol es
hermafrodita. Los dos ejemplares que copulan ponen unos 100
huevos cada uno, en primavera.
Ciclo y hábitos. Criados
con alimento balanceado, en 10 meses se puede obtener un
animal listo para faenar. En la naturaleza tarda 2,5 años. En
la cría en cautiverio se evita que hiberne en la temporada
fría. Es un animal de hábitos nocturnos. De día no se mueve y
por la noche se alimenta, se desplaza y se
reproduce.
Carne. No tiene olor ni sabor. El que se
luce es el cocinero porque toma el sabor de la salsa con la
cual se prepara. Es un animal que tiene un nivel muy bajo de
bacterias. Un kilo de caracol equivale a 100
individuos.
Mercados. En el exterior los principales
consumidores son Francia, España e Italia. Se está abriendo el
mercado chino. En Argentina se consigue en algunos
restaurantes exclusivos de Buenos Aires.
Rentabilidad.
En Europa se paga entre siete y 10 dólares por kilo congelado
y hasta seis si está vivo. El costo es de alrededor de tres
dólares. Los compradores nacionales pagan hasta 3,5 pesos el
kilo vivo, con un costo que no llega al peso.
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